
Terminó la fecha 3 y dejó varias cosas para analizar. Hay dos punteros que son Vélez y River. El primero con una solidez y fortaleza propias del proyecto que vienen sosteniendo hace tiempo. El segundo con una mezcla de experiencia y juventud y una idea fija: jugar bien al fútbol. A los de Liniers les costó pero se alzaron con la victoria y a los de Núñez se les complicó sobre el final un partido en el que jugaron bien, controlaron la pelota y que de no ser por Carrizo el resultado hubiera sido otro. Eso si tuvieron a un Funes Mori punzante y oportuno, que las bancó todas y tocó bien, al debutante Lanzini que jugó un muy buen aprtido y a un Almeyda que me animo a pedirlo para algún partido de la selección local.
Boca sigue sin encontrar el rumbo, perdió con All Boys y se complica el futuro de Borghi. Huracán (para tristeza de Mujer de Olé) perdió con Arsenal 2 a 0 y parece repetirse el sube y baja que caracterizó al Globo el torneo pasado.
Banfield y Estudiantes empataron en cero dejando en claro que el Pincha tenía más en mente la final de mañana de la Recopa ante la Liga de Quito y que el Taladro no supo como llevarse el triunfo.
Lo de Gimnasia y Colón no lo comento porque no hay nada para comentar, fue muy malo.
Godoy Cruz demuestra que lo del torneo pasado no fue una casualidad y con su victoria ante Olimpo se prende en el lote de arriba.
Lanús y Quilmes empataron en un partido parejo, entretenido y en el que los del Sur tuvieron más chances para ganarlo pero fallaron en la puntada final.
Newell's le ganó bien a un Tigre que pegó mucho y que no muestra hasta aquí volúmen de juego ni creatividad a la hora de armar juego. Preocupa porque River redujo la diferencia a un punto y se complica. Los de Sensini tuvieron chances pero las desperdiciaron aunque no sufrieron nunca. Y contaron con un Formica inspirado que manejó los hilos del partido de manera excelente.
Lo bueno de la fecha: muchos equipos encerrados en apenas 3 puntos que luchan por lo más alto de la tabla. De a poco los jugadores empiezan a soltarse y ya vamos viendo un poco más de buen juego.
Debutó Lanzini en River dejando una gran impresión, no le pesó para nada el partido ni el momento. Esperemos que se lo lleve de a poco para no perder a un gran talento y que tiene un futuro enorme.
Lo malo de la fecha: Los malos resultados de Boca y la falta de juego hacen que la continuidad de Borghi dependa del partido frente a Vélez. Quizás valga la pena preguntarse si es por los malos resultados o el mal funcionamiento en verdad o por culpa de una cultura exitista y una parte del periodismo que parece esperar estos momentos para instalar el tema de la continuidad de un entrenador. Jugar bien no es fácil y lleva tiempo, es un proceso que por tres resultados no debe dejarse de lado. Borghi es un gran entrenador, el mismo que era cuando lo fueron a buscar luego de salir campeón. Hoy pareciera que es el peor y lejos está eso de ser verdad. Espero que prime el sentido común, la inteligencia y la coherencia en los dirigentes a la hora de tomar una decisión.
Abrazo!